EN PARTIDA DOBLE
Alejandro Mares Berrones
Un dato interesante de la Copa del Mundo que actualmente se disputa en sedes de estadios de fútbol en tres países (Estados Unidos, Canadá y México), arroja que es el “Mundial de los Cachirules”.
Resulta que de las 48 selecciones que participan en esta justa mundialista, solo 8 de ellas (Brasil, Colombia, Panamá, Chequia, Sudáfrica, Arabia Saudita, Austria y Suecia), llevan un plantel de 26 jugadores que nacieron en su territorio.
Las 40 que restan, todas esas selecciones participan con jugadores naturalizados o con doble nacionalidad: México, tiene cinco; Estados Unidos, seis; Canadá, siete; en total son 289 futbolistas que no jugarán con su país natal.
En el argot futbolístico a eso se le llama: “cachirul”, es decir, es un jugador que no cumple con las reglas, un impostor, tramposo; en otras palabras, se trata de un engaño, de una falsificación, con el fin de ser más competitivo y lograr el objetivo: ganar el partido.
Si comparamos el anterior contexto, con la praxis de la política mexicana, nos daremos cuenta que en la Cámara de Diputados de nuestro lindo y querido México, también tenemos “cachirules”.
Hagamos historia. En el 2024, morena se aventó una jugada electoral que le permitió meterle gol a la oposición, le prestó “cachirules” al PT y al PVEM para que estos lograran conquistar curules; los que ganaron gracias a los votos del Movimiento de Regeneración Nacional.
Tamaulipas, fue ejemplo de eso; por eso ahora vemos, a un Mario López Hernández, “La Borrega Corrupta”, sentado en San Lázaro, este nefasto personaje compitió postulado por el Verde por el 04 distrito electoral, pero como iba en coalición con Morena y PT, ahora goza de fuero, para no responder por lo “robateado” a las arcas municipales de Matamoros.
Por cierto, este sujeto de marras, solo sacó 5 mil votos por el Verde, mil por el PT y 80 mil de morena; fue el Movimiento quien primero lo hizo alcalde, después diputado federal y el malagradecido terminó traicionándolos.
Otro caso similar es el de Carlos Enrique Canturosas Villarreal, ex alcalde panista de Nuevo Laredo, quien ganó con 87 mil votos de morena, 7 mil del Verde y 5 mil del PT; y así como estos, existen otros, que hoy son legisladores gracias a la coalición “Sigamos Haciendo Historia”, que se celebró entre estos tres partidos para meter gol, con “cachirules prestados” y lograr la mayoría calificada en el Cámara de Diputados y con esta estrategia ganar el partido: que fueron las reformas constitucionales.
EN CONTRAPARTIDA, en la abogacía existe una frase que reza: “lo que la ley no prohíbe, está permitido”, eso mismo ocurre en el fútbol y en el derecho electoral vigente de México.
La FIFA les permite a las selecciones que participen con “cachirules” porque estos jugadores están naturalizados o poseen la doble nacionalidad y es por eso que la Federación toma como base la nacionalidad legal y no la natal.
En la legislación electoral, ocurre lo mismo, existen las figuras de la alianza o de la coalición, cuya finalidad es la de meter “votos”, los más que se puedan, para llevarse el mayor número de distritos electorales y derrotar al rival. “Los cachirules”, compartirán del pastel y se nutrirán de beneficios mutuos, así de caros resultan.
El 22 de junio, ya a unos días Morena definirá a sus candidatos para la elección de 2027; en tiempos pretéritos, cuando estaba Luisa María Alcalde y Andy López Beltrán, decían que no necesitaban a los “cachirules” del PT y del Verde para ganar la próxima elección, sin embargo, con los resultados de Coahuila, ya se tuvieron que morder la lengua.
Quizá el PT y el Verde, no hagan ganar a Morena, pero si lo hacen perder, esa es la diferencia; por lo que hoy estos aliados van a vender caro su amor. Además, si algún partido sabe sobrevivir con los votos de otros partidos, son el PT y PVEM.
En el 2024, el PT no ganó ningún distrito electoral; el Verde obtuvo 3 distritos en SLP, sus legisladores llegaron por chiripa, porque en las urnas no votaron por ellos, sino por la marca morena, que ahorita anda muy ahumada, por los golpes mediáticos que le ha propinado EU con el tema de los narco-políticos, específicamente el asunto de gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Mocha, que sonará más fuerte, conforme se acerquen los plazos de la justa electoral.
En aquella ocasión del 2024, la jugada le resultó a Morena, la pregunta es: ¿repetirá el acuerdo electoral con sus aliados para el 2027?; ¿seguirá jugando con “cachirules” prestados al PT y al Verde o se morderá la lengua porque los necesita para ganar?.