Alejandro Tovar
Habitantes del fraccionamiento Paseo Residencial lograron la recuperación de un predio de aproximadamente 11 mil 500 metros cuadrados que, aseguraron, iba a ser utilizado para la construcción de una iglesia y un centro de rehabilitación valorados en 55 millones de pesos.
Los vecinos denunciaron que el proyecto era impulsado por Paco García, pastor de la iglesia Comunidad Matamoros y responsable del centro Mesón del Cielo. Señalaron que desde hace cerca de un mes se realizaban reuniones religiosas en el lugar y que ya se habían efectuado trabajos, entre ellos retiro de vegetación y colocación de tierra sobre el terreno.
El espacio en cuestión está destinado como área verde del fraccionamiento, por lo que los pobladores se manifestaron en contra de su cambio de uso. Aunque reconocieron la importancia de los centros de rehabilitación y de los espacios religiosos, consideraron que el predio no era el sitio adecuado y pidieron que este tipo de proyectos se ubiquen en zonas donde no afecten las áreas comunes de las familias.
Tras la revisión del caso, autoridades municipales informaron que la documentación presentada para la obra no cumplía con los requisitos legales, ya que carecía de las firmas necesarias para su validez. Por ello, el procedimiento quedó sin efecto y el proyecto fue cancelado.
Durante una reunión con representantes del Ayuntamiento, los vecinos agradecieron la intervención del alcalde Alberto Granados, al considerar que con esta decisión se protege un espacio que durante años ha permanecido como patrimonio del fraccionamiento. La abogada María Hernández, vecina y portavoz de los residentes, encabezó las gestiones municipales para recuperar el área verde y anunció que permanecerán atentos al seguimiento del caso.
Los habitantes adelantaron que en los próximos días presentarán una propuesta para transformar el predio en un área de convivencia familiar con juegos infantiles, canchas deportivas, árboles y espacios recreativos para beneficio de la comunidad. Hernández añadió que respaldan la labor de los centros de rehabilitación, siempre que estos se establezcan en lugares que cumplan con la normatividad y cuenten con el consenso de la población.