EN PARTIDA DOBLE
Alejandro Mares Berrones
En Tamaulipas el escenario electoral se comienza a calentar, la competencia por conservar el poder, reconstruir estructuras territoriales y posicionar figuras con capacidad de movilización, son apenas el arranque de la guerra electoral que se avecina.
La próxima elección, tendrá como eje la renovación de diputaciones federales, locales y las 43 alcaldías, las decisiones de los partidos estarán condicionadas por el desempeño de sus gobiernos municipales y por la relación entre los grupos políticos estatales y nacionales.
Morena parte con la ventaja de gobernar Tamaulipas y contar con una estructura territorial importante, ciudades como Matamoros, Reynosa y Nuevo Laredo, son sus principales bastiones del poderoso “Norte”.
Esa posición que actualmente tiene Morena, al ser gobierno de las principales ciudades, incluyendo la ciudad capital Victoria; también lo expone al desgaste administrativo, a las diferencias internas y al juicio ciudadano sobre la seguridad, los servicios públicos y la economía. La verdadera prueba será mantener la cohesión entre sus liderazgos y evitar que las aspiraciones personales se conviertan en fracturas electorales.
El PAN enfrenta el reto de reorganizarse y recuperar credibilidad después de perder la gubernatura; el mal gobierno de Francisco Javier García Cabeza le hizo mucho daño a este instituto político. Su oportunidad dependerá de construir una oposición competitiva, seleccionar candidaturas con arraigo y convertir las inconformidades ciudadanas en una propuesta política reconocible, cosa que no está haciendo.
El PRI, por su parte, necesita demostrar que conserva presencia territorial más allá de sus estructuras tradicionales; su supervivencia dependerá de alianzas, liderazgos locales y capacidad para recuperar votantes. Este partido, se enfrentará a la prueba de fuego; es casi seguro que en Tamaulipas no hará alianza con el PAN, por lo que podría perder su registro.
Movimiento Ciudadano puede aprovechar el descontento con los partidos tradicionales, particularmente entre sectores urbanos y electores jóvenes. Sin embargo, crecer electoralmente exigirá algo más que discursos: necesita candidatos competitivos, organización municipal y presencia constante fuera de las campañas; su dirigente Roberto Lee “El Empresario del Vicio”, ha sido criticado por sus mismos correligionarios de solo ver por sus intereses y no por los propios de ese partido.
El Partido Verde y el Partido del Trabajo, dependiendo de sus acuerdos y de su fuerza territorial, también pueden influir en la integración de coaliciones y en la distribución de candidaturas. Estos partidos a pesar del “pataleo” que han traído, en esta entidad seguirán pegados a Morena.
EN CONTRAPARTIDA, los alcaldes, principalmente son las piezas centrales del tablero; es en el norte donde Morena está más fortalecida, pero concentra buena parte de la disputa. El presidente municipal de Reynosa, le aventó un “gas” tóxico al mandamás del Congreso Local, Humberto Prieto, quien pretende ser alcalde esta ciudad.
En Nuevo Laredo, Carmen Lilia Canturosas deja abierta la sucesión tras su reelección, es muy probable que juegue como candidata a diputada local; en Reynosa, Carlos Peña Ortiz representa un municipio de gran peso electoral, donde los grupos políticos buscarán influir en la candidatura, como ya está ocurriendo.
En Matamoros, Beto Granados tendrá que convertir la gestión municipal en respaldo político, porque trae dos rivales políticos Leticia Salazar y “El Empresario del Vicio”, pese a que los hizo morder el polvo en las urnas en la elección de 2024, estos continuaron en campaña de ese tiempo a la fecha y la probabilidad de que regresen por la revancha es de un 99.99 por ciento. Beto si va por la reelección, tendrá que trabajar el doble de lo que lo hizo en la campaña anterior.
En Río Bravo, “gobierno fallido” de Miguel Ángel Almaraz, constituye otro punto de observación para la oposición, pero con negros nubarrones para este alcalde ex presidiario; su nefasta administración, lo ha llevado a quedarse solo y las obras que ha realizado, las ha hecho con recursos federales y estatales, aunque él se para el cuello ante los riobravenses. A perdido simpatía con la población y la confianza de muchos electores.
En el centro del estado, Eduardo Gattás, alcalde de Ciudad Victoria, enfrentará el desafío de mantener la presencia de Morena en la capital, donde la elección de 2024 se resolvió por un margen estrecho. La capital será un termómetro para medir la capacidad de movilización del oficialismo y la posibilidad de que la oposición recupere terreno.
En el sur de la entidad, Mónica Villarreal, Erasmo González y Armando Martínez, alcaldes de Tampico, Madero y Altamira respectivamente, son los alcaldes que más desgaste han tenido y en donde el PAN pudiera dar la sorpresa recuperando terreno perdido.
A estos actores se suman el gobernador Américo Villarreal Anaya, como figura central del morenismo estatal; los dirigentes partidistas; legisladores federales y locales; y los liderazgos que aspiran a convertir su presencia territorial en candidaturas competitivas. También será determinante la relación entre las decisiones de las dirigencias nacionales y las estructuras municipales.
Esto apenas empieza, el calendario electoral oficial establece el 6 de junio de 2027 como jornada para renovar los 43 ayuntamientos y elegir diputaciones locales; la competencia tendrá repercusiones sobre la correlación de fuerzas rumbo a la sucesión gubernamental de 2028.
La contienda no está definida. Morena parte con ventaja institucional, pero enfrenta el desgaste de gobernar; el PAN busca reconstruirse, después de que se lo acabó Cabeza de Vaca; el PRI necesita demostrar vigencia, y Movimiento Ciudadano aspira a capitalizar el descontento, pero bajo un liderazgo mediocre que encabeza Roberto Lee. Al final, más que las declaraciones anticipadas, pesarán las candidaturas, las alianzas y los resultados de gobierno.
Tamaulipas entra en una etapa en la que cada alcalde será evaluado como gobernante y observado como factor electoral; es decir, si el presidente municipal, gobernó bien, mantuvo la humildad y la cercanía con la gente, al buscar la reelección, le dará para arriba a la fórmula que lo acompañe; caso contrario, les dará para abajo, “serán peso muerto”; como lo sería Mario López Hernández, “La Borrega Corrupta”, quien busca la reelección de la diputación federal por el distrito 04 con cabecera en Matamoros.
Por cierto, escuche parte de la entrevista que le hizo el maestro Francisco Javier Castellanos a este personaje corrupto y traidor; prometo –cuando tenga tiempo- hacer un análisis del discurso, del contenido y del mensaje con el que pretende persuadir de nuevo al electorado de matamoros.
P. D. La verdad lo que oí de este soberbio, pedante y sujeto de marras, no encuentro como clasificarlo: cínico, sinvergüenza, mitómano o de plano extraterrestre; he llegado a la conclusión que es todo eso junto. Salvo, su mejor opinión querido lector.