Alejandro Tovar
Durante un operativo interinstitucional en el ejido La Bartolina, el animal popularmente conocido como “El Gordo” respondió a los mandos de quien fuera su cuidador, evitando un desenlace violento.
Lo que inició el pasado miércoles 7 de octubre como un operativo de alto riesgo para asegurar un león africano adulto, dio un giro inesperado al convertirse en el reencuentro entre el ejemplar exótico y el rescatista conocido como “Iván Rescata”, quien lo cuidó durante sus primeros meses de vida.
El despliegue contó con la participación coordinada de Protección Civil, la Guardia Estatal, la Marina, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), junto a rescatistas independientes encargados del resguardo del felino.
Según relató Iván en sus redes sociales, la sospecha comenzó mientras se trasladaba hacia el ejido La Bartolina. Al recibir el reporte, una sensación de nostalgia lo llevó a intuir que el ejemplar podía ser “Simba”, el cachorro que entrenó y cuidó más de cuatro años atrás a petición de su primer propietario.
Al arribar a la zona, las sospechas se confirmaron. A pesar de que el león había pasado a manos de un nuevo dueño y repondía ahora al nombre de “El Gordo”, la incertidumbre sobre su reacción inicial representaba un riesgo latente tanto para los cuerpos de rescate como para la vida del propio felino.
Una respuesta por instinto
Bajo estrictas medidas de seguridad, el rescatista se aproximó al animal. Contra todo pronóstico tras años de separación, “El Gordo” reconoció la presencia de su antiguo cuidador y respondió a las órdenes de mando que le fueron enseñadas en su etapa de cachorro.
Iván señaló que, de haber contado con un margen mayor de tiempo y aproximadamente 10 kilogramos de alimento, habría sido posible lograr que el felino ingresara de manera voluntaria a la jaula mediante refuerzo positivo, evitando el uso de sedantes. No obstante, aclaró que en este tipo de protocolos la toma de decisiones recae en las autoridades competentes, a quienes respetó en el procedimiento ejecutado.
Tras la captura y el traslado a un entorno seguro, el director de Ecopark, Elías Ibarra, rebautizó oficialmente al felino con el nombre de “Iván”, en reconocimiento a la labor y mediación del rescatista durante la contingencia.
Por el momento, el ejemplar permanece bajo observación especializada en las instalaciones de resguardo, a la espera de que evolucione favorablemente de los padecimientos de salud que presenta actualmente.