Alejandro Mares Berrones
A 8 días del homicidio, del agente del Servicio de Protección Federal (SPF), Marcelo Vázquez Vázquez, adscrito para brindar seguridad a la sede diplomática del Consulado General de los Estados Unidos en Matamoros; en el lugar de los hechos, sus compañeros colocaron una cruz negra de madera, para rendirle homenaje: “Por tu patria y tu familia diste todo. Descansa en paz Marcelo Vázquez”.
Marcelo fue abatido a tiros, que escupieron armas de grueso calibre, disparadas por sicarios del crimen organizado, que los emboscaron a él y a dos más de sus compañeros, uno de ellos “sin novedad” y el otro recibió un balazo en la pierna derecha.
Sobre el que salió ileso, se creía que pudiera haber sido algún empleado del Consulado Norteamericano porque los 3 iban juntos en la unidad oficial del SPF sobre el bulevar Manuel Cavazos Lerma, de la colonia La Encantada, tras concluir la custodia del Consulado de EU en Matamoros.

Las identidades de los otros dos acompañantes de Marcelo, han sido reservadas por seguridad de ellos y de sus familias, para evitar represalias del crimen organizado; las investigaciones las realiza directamente la FGR y las monitorea muy de cerca el Departamento de Estado de los EU, por tratarse de agentes que brindan protección a su sede diplomática.
La Cónsul Mary Virginia Hantsch dijo que: “el personal del SPF asignado al Consulado tenía únicamente funciones de resguardo y protección de las instalaciones diplomáticas y de su personal”; y no mencionó que en esa patrulla fuera personal diplomático. Si hubiera ido un empleado del Consulado de EU en el vehículo, lo normal es que la SSPC, FGR o la Cónsul lo aclararan por protocolo.
No lo hicieron, por eso surge la duda; porque es sabido que el SPF custodia instalaciones federales y diplomáticas. A veces en los convoyes va personal administrativo o enlaces del Consulado. Pero en este caso, la Cónsul solo habló de personal del SPF, no de empleados del Consulado presentes.

Otro dato que también hay que dejar claro, es que la agresión fue al salir de la custodia al Consulado, ubicado en la Colonia Jardín, calle Constitución y Alvaro Obregón. Si hubiera habido un diplomático o empleado estadounidense ileso, el Departamento de Estado usualmente emite nota. No la hubo y aunque hubiese existido esa hipótesis, por seguridad diplomática probablemente no lo harían público.
Lo que sí fue un hecho real y documentado, son las fotografías donde aparece personal norteamericano haciendo sus propias investigaciones en el lugar de los hechos, eso no lo pueden negar.
A EU le interesa investigar el homicidio de Marcelo Vázquez, por varias razones: porque fue un ataque a personal que protege sus instalaciones, que ocurrió “al concluir su jornada de servicio”. El Departamento de Estado, cualquier agresión contra el personal que custodia sus sedes diplomáticas lo toman muy en serio como un ataque indirecto a la misión.
La Convención de Viena de 1963 obliga a México a garantizar la seguridad de Consulados y Embajadas. Si fallan, EU mete presión, como lo ha estado haciendo Donald Trump sobre la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
EN CONTRAPARTIDA, Matamoros es plaza caliente, en esta ciudad opera una poderosa organización criminal, pero todavía mantiene vigentes algunas de las reglas de la “Vieja Escuela”, como el de respetar a la familia, tienen prohibido la venta y tráfico de fentanilo por esta región y cuando alguna de sus células abusan o cometen atrocidades como lo que ocurrió en el 2023, cuando un grupo armado secuestró a cuatro estadounidenses y mataron a dos, el mismo cártel entregó a los responsables y el capo que fue jefe de plaza en ese entonces ya fue extraditado a los EU donde espera sentencia.

EU no va a soltar esta investigación, porque si matan impunemente a los federales que cuidan su Consulado, el siguiente paso son los empleados estadounidenses. Por eso la Cónsul dijo: “Estos profesionales sirven con honor para garantizar la seguridad de nuestra comunidad consular”, por eso le van a dar “seguimiento consular por parte de personal de Estados Unidos”. Eso significa que la Oficina de Seguridad Diplomática DSS de los Estados Unidos está metida en la investigación a fondo.
EU lleva años reclamando a México por homicidios de agentes, tráfico de fentanilo y violencia en la frontera. Un caso así se usa en audiencias del Congreso para exigir resultados, como lo ha venido haciendo Donald Trump.
Marcelo, no era solo “un policía mexicano más”. Es el escolta de su Consulado, asesinado por un grupo criminal. Para EU es tema de seguridad diplomática, presión política y narcotráfico. Por eso la FGR mantiene “diversas líneas de investigación” con “participación de fuerzas federales y seguimiento consular de EU”.
A una semana del asesinato, hay 10 detenidos y un fuerte decomiso de armas; sin embargo, los grupos y agentes de la SSPC de Omar García Harfuch, se les ha visto muy confiados, el pasado 24 de mayo, a eso de las 10:30 horas, un convoy de esta fuerza federal se pararon para echarse un café en el Starbuks de la avenida Pedro Cárdenas y Longoria, a unos pasos de la sede del Poder Judicial de la Federación, así de relajados andan, mientras la FGR lleva el caso y EU le da seguimiento por la conexión con el Consulado de Matamoros. Aún falta que se judicialice el homicidio como tal y se confirme el móvil.
Marcelo Vázquez Vázquez, solo tenía 40 años de edad, siempre quiso ser policía, “servir a la patria”, pero fue asesinado el 17 de mayo y el 20 de ese mismo mes lo despidieron con honores. Los operativos de la FGR, SSPC, Sedena, Guardia Nacional, Guardia Estatal y FGJTAM, continúan en Matamoros y sus alrededores.