EN PARTIDA DOBLE
Alejandro Mares Berrones
Decía Mario Zolezzi García, ex alcalde priista (QEPD), que Matamoros es como una novia rejega y que a lo largo de su historia política-electoral había resultado ser muy “caprichosa”.
Zolezzi fue un operador político, que desde joven se fue curtiendo al lado de Tomas Yarrington y de otras figuras políticas; a diferencia de su hermano Humberto, el nunca se canteo para el lado del también fallecido Marco Antonio Bernal, Mario se mantuvo fiel a Tomas y Yarrington, le pagó el favor convirtiéndolo en alcalde de Matamoros.
Mario Zolezzi, pasó por encima de Jorge Almanza Armas, en una contienda electoral muy encarnizada. Almanza había dejado la Secretaría de Desarrollo Social, en el gobierno panista de Ramón Antonio Sampayo Ortiz, para competir por la alcaldía, iba en caballo de hacienda, inició con 20 puntos arriba de Zolezzi.
La historia es muy larga, trataré de resumirla: por primera vez, llegaba el PAN al gobierno municipal, todo mundo supo que Yarrington había apoyado a Sampayo, para jugarle las contras a Manuel Cavazos Lerma, para que su delfín Homar Zamorano Ayala, fuese frenado.
Así fue, Sampayo gobernó de 1996 a 1998, realizó un pésimo gobierno, con una serie de irregularidades que fueron hechas públicas y que el pueblo de Matamoros le cobró factura en dos intentonas más que quiso volver a convertirse en presidente de esta ciudad. Hoy le regresó la calentura, tal parece que no entendió, que los matamorenses desprecian a los corruptos.
En fin, en la recta final de la contienda entre Almanza del PAN y Zolezzi del PRI, a 15 días de la elección, Mario continuaba, al menos 7 u 8 puntos debajo de Jorge; fue entonces cuando Yarrington, mandó a toda la caballería del tricolor, y ya no les cuento más, Jorge Almanza fue aplastado en las urnas, al grado que por algún tiempo hasta acudió a terapias psicológicas. La compra de votos, fue lo menos sucio.
Pero lo que si les voy a contar, es que Ramón Antonio Sampayo Ortiz, traicionó a Almanza…por que el buen gobernante no es aquel que hace más obras, sino el que le entrega el control, el mando y el poder de su partido, a uno de los suyos y Ramón Antonio, simplemente se lo entregó a Mario Zolezzi.

EN CONTRAPARTIDA, lo anterior solo es el preámbulo de esta columna, que da pie a la pregunta: ¿por qué Mario Zolezzi García (+) catalogó a Matamoros como una novia caprichosa?; para responder, tenemos que irnos al análisis histórico-electoral, de cuál ha sido el comportamiento político de los matamorenses.
Nos trasladamos al pasado, a la época del doctor Antonio Cavazos Garza, presidente municipal de 1978 a 1980; a quien el 26 de junio de 1978, los estudiantes del Tecnológico de Matamoros y el pueblo en general, le quemaron la presidencia y hasta lo agarraron a ladrillazos.
Ese fue el parteaguas de la historia política de Matamoros, muy probablemente la oposición de esa época tuvo mucho que ver, al atizarle a los estudiantes para que agraviaran de esa manera al gobierno priista de Cavazos Garza.
El punto es qué desde esa fecha, Matamoros se convertiría en un bastión de la oposición al PRI y en ejemplo nacional, de que al entonces todo poderoso tricolor se le podía ganar.
Ese fue el inicio de la rebeldía de los matamorenses para los malos gobiernos, en donde el Tecnológico, tanto estudiantes, como docentes, han sido pieza clave de la transformación política de esta ciudad y aquí hago un paréntesis; el Tec lleva 3 alcaldes: el primero fue Homar Zamorano, el segundo Erick Silva y el tercero Mario López “La Borrega Corrupta”, que por cierto, este último fue docente y terminó traicionando a todo mundo, porque esa enfermedad la trae en su ADN político.
Y yo agregaría un cuarto, Beto Granados, usted querido lector, preguntaría: ¿Por qué Beto, si él no estudió en el Tecnológico?; tiene razón, el alcalde no, pero su tesorero sí, además uno de sus regidores (Alex Villafañez) está en el cabildo, catedrático de la Máxima Casa de Estudios, -por cierto, muy amigo de La Borrega-.
En 1981-1983, llega Jorge Cárdenas González, se convierte en el primer alcalde en ganarle al PRI, por el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM), su sentido común y su peculiar estilo de gobernador se ganó a la gente, y hasta la fecha lo recuerdan.
Además de lo que había ocurrido el 26 de junio de 1978, por la muerte del estudiante de apellido Barba, a manos de la policía municipal; que la oposición supo aprovechar; existió otra circunstancia a favor de Jorge Cárdenas González; su hermano Enrique era gobernador de Tamaulipas y había pactado con los Tecnológico y la oposición de ese entonces a entregar Matamoros, a cambio de que le dejaran gobernar a Cavazos Garza. Esto es solo una versión, pueden existir otras.
Jorge Cárdenas vence en las urnas a Pancho Covarrubias, candidato del líder obrero Agapito González Cavazos (+), hasta esa fecha era quien ponía los alcaldes, pero la rebeldía de los matamorenses, los hicieron morder el polvo y Jorge Cárdenas se convierte en el presidente municipal por el PARM y Agapito quedó políticamente debilitado.
Así que, para que la oposición no echara raíz, el gobierno del Estado, le crea a Pancho Covarrubias un programa para que realice obras y mejoras en la ciudad; si Jorge Cárdenas hacía una obra; Pancho Covarrubias realizaba otra; en otras palabras, le hizo sombra política. A Matamoros, en esa época le fue muy bien, “por ser caprichosa”.
En esto hay algo importantísimo que debemos resaltar, es el hecho de que los dos hicieron obras, pero el que supo comunicar, fue Jorge Cárdenas González, quien siempre tuvo con él a un equipo de periodistas, con los que convivía y compartía el pan y la sal, porque además era empresario radiofónico y con su poderosa W Radio llegaba su voz, su mensaje, su narrativa a los hogares de Matamoros. Tuvo a su lado a los mejores periodistas de Matamoros, su éxito fue que sabía comunicar.
La comunicación es clave, no se trata de hacer obras a diestra y siniestra, sino se tiene una estrategia en comunicación política eficiente y peor aún si se carece de un comité de manejo de crisis; ahora con las redes sociales cualquier personaje clandestino puede llegar a crear una cámara de eco con afectaciones graves a la imagen del presidente municipal que este en turno, aunque lo que publique sea pura desinformación o facenews.
Para seguir respondiendo la pregunta de Mario Zolezzi, continuamos:
Después de Jorge Cárdenas, llegó el priista Jesús Roberto Guerra Velasco. Se vino la elección, la señora Sonia Martínez del Villar del PARM le gana a Jesús Guillermo Villarreal “Chucho Memo”, candidato del PRI.
La elección la anulan. El gobernador Emilio Martínez Manautou, se aferra a no soltar Matamoros a la oposición y se nombró un Consejo de Administración Municipal, y llega de chiripa Fernando Montemayor Lozano, que su único mérito fue haber sido amigo del mandatario estatal.
El triunfo de Sonia no le fue reconocido, hubo protestas y mítines en la plaza principal, al final le tuvieron que “bajar tres rayitas”, porque sino el sistema político del PRI se los tragaría, algunas lenguas bífidas aseguran que hubo intereses de por medio para que el asunto se diluyera.
Una de las anécdotas de esa elección, es que el candidato a diputado federal por el PRI, Faustino Avalos que iba en fórmula con “Chucho Memo”, en la plaza principal se aventó un discurso de campaña: “El día primero de enero, Chucho Memo se va a sentar en la silla de la presidencia municipal y yo en la silla del Congreso Federal, porque somos de la misma calaña”.
Fernando Montemayor, entregó el poder de nueva cuenta a Jorge Cárdenas González, quien se convierte en alcalde de 1990 a 1992, de nuevo por el PARM y un frente democrático; termina y le entrega el poder de nuevo al PRI, o sea a Tomas Yarrington Ruvalcaba (1993-1995), este le entrega el poder al panista Ramón Antonio Sampayo Ortíz; este se lo pasa a Homar Zamorano Ayala (1999-2001) y al final a Mario Zolezzi García, quien gobierna de 2002 a 2004.
Le podríamos seguir, pero ya está muy larga la lectura, vamos a ir cerrando, y el análisis es que Mario Zolezzi tuvo razón, “Matamoros es una novia caprichosa”; pero también nos damos cuenta que la clase política es la misma, solo usan diferente disfraz (Partido Político) pero los intereses de todos ellos son los mismos; todo se fue tejiendo a través de negociaciones y expedientes judiciales para conceder o ceder el poder.
Después de Zolezzi, llegaron los gobiernos priistas de: Baltazar Hinojosa Ochoa (2005–2007), Erick Silva Santos (2008–2010) y Víctor Alfonso Sánchez Garza (2011–2013), este le entregó a Norma Leticia Salazar Vázquez (2013–2016), del PAN y “Lety” a Jesús “Chuchín” de la Garza Díaz del Guante (2016–2018) del PRI y luego llegó por 6 años el más corrupto de los alcaldes, Mario Alberto López Hernández, “La Borrega Corrupta” (2018–2021) por Morena (Coalición Juntos Haremos Historia) y actualmente la presidencia municipal esta timoneada por José Alberto Granados Favila (2024–2027) de Morena.
Conclusión: Si en el sentir de los matamorenses, existe la percepción de estar siendo gobernador por un mal gobierno; “La Novia Caprichosa” le dará el voto a la oposición.
Por último, considero que Beto Granados, está haciendo buen gobierno, la comunicación es la clave, necesita reforzar esa área, porque sus adversarios políticos utilizan las redes sociales para persuadir a los matamorenses con infodemia para dañar su imagen.