EN PARTIDA DOBLE
Alejandro Mares Berrones
La designación de sus coordinadores estatales, futuros candidatos a las gubernaturas rumbo a 2027, le está ocasionando a Morena problemas intestinales; desde tensiones políticas, amagues y probables fracturas con sus aliados el Verde y el PT.
Ariadna Montiel Reyes, dirigente nacional de Morena, ya sacó las primeras 10 definiciones de quienes serán las candidatas (os), perdón “coordinadores” estatales, que irán por las gubernaturas que estarán en juego en la próxima elección, pero se le está haciendo bolas el engrudo con las últimas 7 coordinaciones restantes, al punto de que el PT ya pintó su raya y amaga con irse solo en algunos estados, colocando la “unidad” en un punto de quiebre.
El PT ya empezó a tomar distancia, del proceso de selección, se queja amargamente de que Morena les está dando un trato indigno y exigen nuevas encuestas. El Partido del Trabajo retiró sus logotipos de las conferencias tras las designaciones en entidades como Guerrero, Zacatecas y Baja California.
Y como siempre pasa en esta clase de procesos de Morena, las inconformidades aumentan por aquellos que no fueron favorecidos. La crisis interna, incluyen a Guerrero, con fricciones en torno al liderazgo de Beatriz Mojica; Zacatecas con Verónica Díaz y Baja California, donde perfiles locales han condicionado su permanencia a la revisión de las encuestas.
Esta herramienta de selección llamada “encuesta” es el talón de Aquiles de Morena, es más transparente la famosa “tómbola” que ese método, que sigue generando desconfianza, porque no dejan de poder ser manipuladas, aunque la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, en la mañanera del 21 de septiembre, dijo que ella confía en esa metodología, porque son profesionales quienes las hacen, además también se realizan encuestas espejo.
Contrario a lo dicho por “La Dama de Hierro”, algunos analistas apuntan a acusaciones latentes de encuestas manipuladas o “cuchareadas” e injerencia cupular de gobernadores en funciones para beneficiar a sus propios perfiles. Eso siempre ocurre, en todos los partidos.
EN CONTRAPARTIDA, a Morena le urge un quirófano donde pueda operar y realizar la “operación cicatriz”; está a buen tiempo para lograr la unidad, aunque esta podría no ser absoluta, porque en Guerrero y en Zacatecas tienen dos focos rojos con una tremenda inconformidad; lo mismo le ocurre en Baja California y Quintana Roo.
Si no se logra la unidad en todas entidades en juego, principalmente en estas cuatro mencionadas, Morena se va a desgastar electoralmente e incluso corre el riesgo de perder alguna de ellas, si sus aliados le juegan las contras.
La jugada de doble vía, que ha implementado Ariadna Montiel, para evitar al mínimo el desgaste de Morena, consiste en descartar segundas vueltas o revisiones de encuestas en los 10 estados ya anunciados, es decir, quienes ya fueron nombrados coordinadores estatales, ellos (as) serán los candidatos a las gubernaturas. Son inamovibles.
Para mitigar el rompimiento, Morena también implementó “mesas de negociación”, para tener margen temporal para repartir espacios políticos y cuotas de poder; es decir, repartirá el pastel de posiciones con los inconformes.
P.D. Ya veremos que ocurre con las 7 coordinaciones restantes en Morena, sobre todo en Chihuahua y Nuevo León, terrenos muy complejos para el partido guinda; tendrá que tejer fino para evitar que se desquebraje su coalición electoral.