La tecnología militar provoca una intensa sensación de quemadura sin contacto físico. El Departamento de Seguridad Nacional tendrá autorización temporal para evaluar su posible utilización en operaciones fronterizas.
Por: Redacción
23 de octubre de 2026
ESTADOS UNIDOS.— El gobierno de Estados Unidos autorizó al Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) a realizar pruebas con un arma militar conocida como “rayo de calor”, una tecnología de energía dirigida que podría utilizarse en operaciones de control migratorio a lo largo de la frontera con México.
La autorización fue concedida por el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, mediante un memorando firmado en septiembre, de acuerdo con información obtenida y publicada por CNN. El documento permite el préstamo temporal de un equipo durante siete meses para evaluar sus capacidades y desarrollar procedimientos para su posible utilización.
El dispositivo, denominado oficialmente Active Denial System (ADS), fue desarrollado para funciones de control de multitudes, protección de perímetros y dispersión de personas sin recurrir directamente al contacto físico.
¿Cómo funciona el arma?
A diferencia de las armas convencionales, el sistema emite un haz invisible de ondas electromagnéticas de alta frecuencia, aproximadamente 95 gigahercios, que calienta rápidamente la superficie de la piel.
De acuerdo con información técnica del Departamento de Defensa estadounidense, la sensación se asemeja a un intenso ardor, diseñado para provocar que la persona se aleje del área de exposición. Sus efectos inmediatos suelen desaparecer cuando se abandona el alcance del haz, aunque puede persistir una sensación de hormigueo o sensibilidad durante varios minutos.
Aunque el sistema está clasificado como un arma no letal, esto no significa que esté completamente libre de riesgos. Se han documentado incidentes de quemaduras relacionados con exposiciones accidentales o procedimientos incorrectos.
Sin fecha ni lugar confirmados para las pruebas
Hasta el momento, la autorización no establece públicamente una ubicación específica ni una fecha precisa para realizar las evaluaciones en la frontera. Tampoco confirma que el arma vaya a utilizarse de manera permanente contra personas que intenten ingresar a territorio estadounidense.
El memorando establece que el Departamento de Seguridad Nacional será responsable de la operación del equipo y del desarrollo de las tácticas correspondientes. El personal militar no deberá operar directamente el sistema bajo los términos de este préstamo.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) señaló que evalúa continuamente nuevas tecnologías que puedan mejorar la eficacia de sus operaciones y fortalecer la seguridad nacional.
Alertan sobre posibles riesgos para los migrantes
La posible incorporación de esta tecnología a las operaciones fronterizas ha reavivado el debate sobre el uso de armas diseñadas originalmente para aplicaciones militares en escenarios que involucran a población civil.
Entre las principales preocupaciones se encuentran los posibles daños físicos, las consecuencias de su utilización contra grupos numerosos y el riesgo de que las personas afectadas intenten huir hacia zonas peligrosas, incluidos ríos y terrenos de difícil acceso.
También existen interrogantes jurídicos sobre las circunstancias en que podría utilizarse el dispositivo, particularmente si sus efectos alcanzaran a personas que todavía se encuentran del lado mexicano de la frontera.
El sistema ya había sido considerado en años anteriores para labores de control fronterizo, pero las propuestas previas no derivaron en un despliegue operativo permanente.
Una nueva etapa en la tecnología de vigilancia fronteriza
La autorización representa un nuevo paso en la evaluación de herramientas tecnológicas de origen militar para reforzar el control migratorio estadounidense.
Sin embargo, aún queda por determinar si las pruebas demostrarán que el dispositivo resulta viable para las operaciones fronterizas y bajo qué condiciones podría utilizarse.
Por ahora, el llamado “rayo de calor” se encuentra en una etapa de evaluación autorizada, mientras continúan las preguntas sobre su eficacia, seguridad y posibles consecuencias para los derechos y la integridad física de las personas migrantes.
Fuentes: CNN, The Guardian y El País, reportes publicados entre el 21 y el 23 de octubre de 2026.