EN PARTIDA DOBLE
Alejandro Mares Berrones
La elección de 2027 en Matamoros debe analizarse como una disputa por cinco posiciones políticas: la Presidencia Municipal, las diputaciones locales de los distritos 10, 11 y 12, y la diputación federal del Distrito 04.
Para Morena, la definición de quién encabezará la candidatura municipal también puede influir en cómo se distribuyen las candidaturas legislativas y cómo se mantienen los equilibrios entre los grupos del partido, sin incluir los reacomodos que pudiera tener con sus aliados el PT y el Verde, que también exigirán una rebanada del pastel.
Los tres perfiles que suenan más fuertes para la presidencia municipal son Beto Granados, actual alcalde quien buscará su reelección; los otros dos, pertenecen a Elvia Eguía y a Víctor Manuel García Fuentes, actuales legisladores locales.
Nos vamos directamente a los posibles escenarios, el primero de ellos sería de que Beto Granados sea designado candidato a la Presidencia Municipal y fuera por la reelección.
Si esto pasa, la pregunta obligada es: ¿Qué ocurriría con Elvia Eguía y Víctor García?. En este supuesto, Morena tendría que resolver cómo integra a los otros dos aspirantes sin dar por hecho que aceptarán una negociación determinada.
Elvia Eguía, podría continuar su carrera legislativa, buscar la candidatura a diputada federal por el Distrito 04 o participar en la negociación para otra responsabilidad política, siempre que las reglas y los acuerdos partidistas lo permitan e incluso se podría reelegir como diputada local.
Víctor Manuel García Fuentes, podría buscar la continuidad legislativa en el Distrito 10, 11 o 12, según la situación de cada candidatura, o explorar la diputación federal. Ninguna de estas posiciones le correspondería automáticamente, pero tampoco le vendría mal, porque lo siguen colocando, en el futuro como un buen prospecto para la alcaldía, además estaría bien cocinado.
El otro escenario, es que Elvia Eguía sea designada candidata a la Presidencia Municipal, esto significaría que Morena optó por una candidatura distinta a la del alcalde en funciones. El proceso interno pasaría de una discusión sobre continuidad municipal a otra sobre la trayectoria legislativa, la representación política y las propuestas de gobierno de la diputada.
La pregunta obligada es: ¿Qué posición podrían ocupar los otros aspirantes?; Beto Granados, podría concentrarse en concluir su periodo como alcalde y respaldar institucionalmente la candidatura, si así lo decide y lo permiten las normas. La diputación federal también podría plantearse como alternativa futura, pero no debe considerarse una salida automática ni una candidatura ya negociada.
Víctor García Fuentes, podría buscar una candidatura legislativa local o federal, o mantener su actividad en el Congreso. La posición concreta dependería de la selección interna y de los acuerdos posteriores.
Elvia Eguía, si obtiene la candidatura municipal, tendría que definir su proyecto de gobierno y la coordinación con las candidaturas legislativas. La sustitución de liderazgo no garantiza por sí sola que todos los grupos del partido se integren a su proyecto.
La tendría muy difícil, porque la probabilidad de ruptura hacia el interior de Morena aumentaría, porque la identifican con Mario López “La Borrega Corrupta”, quien está más que apestado en Matamoros, quien también se registró para reelegirse como diputado federal.
Tres asuntos que quedarían abiertos, si Elvia llegara hacer la candidata de Morena a la alcaldía: el primero, sería la relación con el gobierno municipal saliente. Habría que observar si existe coordinación entre el Ayuntamiento y la candidatura, y cómo se aborda la evaluación de la administración.
El segundo, es la integración de los grupos internos. La dirigencia tendría que conciliar las diferencias sin dar por hecho que los apoyos legislativos se trasladan automáticamente a la elección municipal.
Tercera, una candidatura femenina podría formar parte de una decisión de paridad, pero no puede afirmarse que la paridad, por sí sola, determine que Eguía deba ser seleccionada. El partido debe aplicar las reglas correspondientes y su procedimiento interno.
El tercer escenario, es que Víctor Manuel García Fuentes sea designado candidato a la Presidencia Municipal; Beto Granados, tendría que concluir su mandato y definir su papel político posterior. Podría respaldar la candidatura, mantener distancia o negociar una participación política futura, pero ninguna de estas conductas debe darse por anticipada.
Elvia Eguía, podría continuar en el Congreso local, buscar una candidatura federal o explorar otra responsabilidad partidista, siempre que exista una vía formal y viable.
Víctor García Fuentes, como candidato municipal, tendría que presentar un programa de gobierno, construir una relación de trabajo con los otros sectores de Morena y explicar cómo atendería los principales problemas urbanos.
Y jurar ante la sociedad que será un alcalde honesto, que no será un monigote de trapo de su compadre Mario López “La Borrega Corrupta”, ni que tampoco incluiría en su gabinete a priistas de los llamados “Club de Toby” o que es lo mismo, gente cercana al ex alcalde Baltazar Hinojosa Ochoa.
En este escenario, la cuestión de las candidaturas legislativas sería particularmente importante: Morena necesitaría resolver quiénes competirían por los tres distritos locales y por el Distrito 04 federal sin asumir que los dos aspirantes que no obtuvieran la alcaldía recibirían automáticamente una diputación.
Existe un cuarto escenario; que Morena optara por otro perfil y reorganiza las candidaturas, que surja “un caballo negro”; porque no es lo mismo participar en la encuesta o evaluación interna, que obtener la candidatura a la alcaldía. La convocatoria de Morena establece que los registros deben ser revisados y que, cuando hay varios perfiles aprobados, se contempla el uso de encuestas y estudios de opinión. El registro por sí mismo no garantiza una postulación.
EN CONTRAPARTIDA, la definición interna de Morena no ocurre en aislamiento. También importa qué candidaturas presenten los partidos opositores, qué propuestas defiendan y cómo se desarrolle la competencia electoral.
En el debate político local aparecen los nombres de Leticia Salazar, vinculada al PAN, y Roberto Lee “El Empresario del Vicio”, dirigente estatal de Movimiento Ciudadano. Su eventual participación municipal debe considerarse una posibilidad política, no una candidatura formalmente confirmada; aunque todo indica que así será; el punto es que a ninguno de los dos les dan los números para superar a Morena en Matamoros.
En política nada es seguro, si uno de los grupos de los tres aspirantes de Morena se llegaran a dividir y cualquiera de ellos, se postulara por otro partido, entonces, quizá, la oposición pudiera tener la posibilidad de arañar el triunfo electoral; la única que podría romper con la 4T es Elvia Eguía. A Beto Granados y Víctor Manuel García Fuentes, no creo que lo hagan.
P. D. ¿Cómo distribuirá Morena sus cinco candidaturas de Matamoros para 2027 y qué acuerdos, reglas y propuestas determinarán esa decisión?. Lo sabremos en el futuro, las lenguas de doble y triple filo, dicen que no pasará de diciembre de este año.