Al Ford Clásico 1928, “le salieron alas”
En febrero del 2019, durante el gobierno de Mario López Hernández “La Borrega Corrupta”, un grupo de industriales encabezados por don Sergio Argüelles Gutiérrez (QEPD), entonces presidente de la Fundación de Empresarios de Matamoros A.C. -FEMAC- y su esposa Magda González de Argüelles, hicieron una importante donación al Museo del Ferrocarril, ubicado en el barrio de la Galeana, de la ciudad de Matamoros, Tamaulipas.
La donación consistió en una locomotora, un furgón, un auto armón, esto por parte de don Sergio Arguelles y su señora esposa; y un vehículo Ford Clásico modelo 1928, que presuntamente donó el empresario Carlos Reyes García, hijo de don Carlos Reyes Escobar, empresario del ramo de la construcción, empresa que actualmente se encuentra cerrada en Matamoros.
En ese evento, también se develó la placa conmemorativa en la Sala Express a la que se le impuso el nombre de don Armando N. Argüelles, padre de don Sergio Arguelles (+) y se dijo que tales donaciones fortalecerían el patrimonio cultural de Matamoros.

En las crónicas periodísticas de esa fecha, en las imágenes fotográficas aparecen los ya mencionados empresarios, así como el ex secretario del ayuntamiento Efraín Encinia Marín, en representación de Mario López “La Borrega Corrupta”; también estuvieron presentes:
Teresa Márquez Martínez, Directora del Centro Nacional para la Preservación del Patrimonio Cultural Ferrocarrilero; Dr. Guillermo Zozoya Délano, representante ejecutivo de Kansas City Southern de México y el empresario Carlos Reyes García, quien donó el vehículo Ford Clásico 1928, que supuestamente a partir de ese momento formaría parte del patrimonio del Museo del Ferrocarril y sería exhibido en sus instalaciones.
Efraín Encinia Marín, en su mensaje dijo que ese día era memorable en la historia de Matamoros, porque su cultura está de plácemes con la entrega en comodato de la locomotora identificada con el número 1200 y con el vehículo Ford 1928.
“Piezas con gran valor, se integran a este Museo, como legado fiel de nuestras raíces para las generaciones de hoy y de mañana; esta donación honra la memoria de aquellos hombres que nos antecedieron y que contribuyeron desde su trinchera a la construcción del Matamoros que hoy todos tenemos”.
“Ejemplo de ellos es don Armando N. Argüelles, hombre que la historia registra como hombre íntegro, sencillo, honesto, trabajador y visionario como su hijo don Sergio Argüelles Gutiérrez; don Armando fue pieza clave para asumir el liderazgo del Sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros en Matamoros a partir de 1934 y años más tarde asumió la gerencia en Matamoros de Ferrocarriles Nacionales de México”.
“Fue síndico del Ayuntamiento, empresario exitoso y su huella perdurable porque en su paso por la vida nunca dejó de servir a los matamorenses y por mi conducto, el Presidente Municipal agradece a Don Sergio Argüelles por ser ícono del desarrollo en Matamoros y a Carlos Reyes García por la entrega en comodato del vehículo antiguo que formará parte del patrimonio cultural del Museo del Ferrocarril”.
Lo anterior es el contexto, pero resulta que pasaron los días, los meses, los años y el Ford Clásico 1928, ya nunca más se le observó exhibido; solo ese día 12 febrero de 2019 estuvo en exhibición en las vías del tren, en frente de la Locomotora. ¡Jamás!, se le volvió a ver, “le salieron alas” y surgieron los rumores de que Mario López “La Borrega Corrupta”, lo tenía en unos de sus ranchos.

Empezamos a investigar, primero en el municipio, donde resultó que nunca existió la donación del Ford Clásico 1928, situación que comprobamos en compañía de la regidora Viridiana Villasana, presidenta de la Comisión de Cultura y que cotejamos con el área jurídica de la Secretaría del Ayuntamiento de Matamoros.
La regidora se comprometió a investigar sobre dónde quedó el vehículo Ford Clásico 1928, ya que en el Museo del Ferrocarril, no se encuentra y los encargados de este patrimonio cultural, desconocen su paradero.
Continuamos investigando, para encontrar la verdad periodística de este asunto; pues todo indicaba que al Ford Clásico, “le habían salido alas” y no fue así. Acudí hasta las instalaciones de FINZA, ubicada en calle 7 e Hidalgo, donde me atendió muy amablemente José Ernesto Parga Limón, quien me dijo que ya no trabaja para dicha empresa, por lo que no podía dar entrevistas por respeto a la familia Arguelles.
Sin embargo, reconoció que él estuvo presente, cuando se dio la donación de la Locomotora y que el vehículo Ford Clásico, no lo donó don Sergio, sino Carlos Reyes García, quien ese mismo día, se lo llevó, ya que el Museo del Ferrocarril, no contaba con la infraestructura para que el auto fuera exhibido y el empresario no permitió que lo tuvieran en el exterior, como ocurre con el furgón y la locomotora.
Con la explicación que dio Parga, despeja las dudas y deja claro que al Ford Clásico, si le salieron alas, porque voló con su dueño, que al final, decidió no donarlo, aunque en las crónicas periodísticas el empresario Carlos Reyes García, apareció con traje y corbata, en última instancia se rajó y se llevó con él su Ford Clásico modelo 1928.
