EN PARTIDA DOBLE
Alejandro Mares Berrones
Beto Granados: comunicación, prevención y coordinación ante la contingencia
En momentos de crisis es cuando los gobiernos ponen a prueba su capacidad de respuesta, pero también su responsabilidad para mantener informada a la ciudadanía. Los acontecimientos registrados en Matamoros dejaron una lección que merece reconocerse: la comunicación oportuna, la prevención y la coordinación institucional son fundamentales para proteger a la población; eso fue lo que en todo momento hizo el alcalde Beto Granados.
En medio de las situaciones de riesgo que se vivieron en distintos sectores de la ciudad, destacó la comunicación permanente del alcalde Beto Granados con los matamorenses. A través de sus canales de información, el presidente municipal mantuvo a la población al tanto de los acontecimientos, difundiendo avisos y actualizaciones que permitieron conocer las condiciones de seguridad en diferentes puntos de Matamoros.
Y es que, cuando la incertidumbre se apodera de las calles, el silencio de las autoridades solamente alimenta la preocupación. Por eso, informar también es gobernar y el alcalde lo hizo muy bien.
Un alcalde no solamente debe atender los problemas desde el interior de su oficina o desplegar personal operativo; tiene la obligación de comunicar con claridad, oportunidad y responsabilidad lo que sucede en su municipio y Beto en todo momento lo estuvo haciendo.
La información oportuna también es una herramienta de prevención. Los avisos difundidos por Granados permitieron que numerosas familias tomaran precauciones, evitaran desplazamientos innecesarios y se mantuvieran alejadas de los sectores donde se reportaban situaciones de peligro.
En este aspecto, fue importante que la comunicación municipal tuviera como referencia prioritaria la información de la Vocería de Seguridad de Tamaulipas, instancia responsable de emitir los reportes oficiales sobre las condiciones de seguridad en la entidad.
No se trata solamente de informar por informar. Se trata de evitar que la desinformación, los rumores y las noticias falsas incrementen el temor colectivo o expongan innecesariamente a las personas. En una contingencia de esta naturaleza, cada aviso puede significar una decisión que proteja una vida.
ENCONTRAPARTIDA, Superada la etapa de mayor riesgo, vino otra responsabilidad: recuperar la movilidad y atender las afectaciones materiales. Una vez que se informó que ya no se registraban situaciones de riesgo, el alcalde dio a conocer el despliegue coordinado de elementos del Ejército Mexicano, la Marina, la Guardia Nacional, la Guardia Estatal, Seguridad Pública y Protección Civil para retirar vehículos y escombros que obstruían distintas vialidades.
La intervención de las corporaciones de los tres órdenes de gobierno permitió iniciar las labores para restablecer la circulación y devolver paulatinamente la normalidad a los sectores afectados.
Esta coordinación institucional es indispensable. La seguridad pública no puede entenderse como una responsabilidad exclusiva del municipio, sino como una tarea compartida entre autoridades federales, estatales y municipales, cada una dentro de sus atribuciones.
Desde luego, reconocer la comunicación y la capacidad de respuesta institucional no significa minimizar la gravedad de los acontecimientos ni pasar por alto los daños materiales, las afectaciones a las familias y las preguntas que todavía deben responderse. La ciudadanía tiene derecho a conocer la dimensión real de lo ocurrido, las responsabilidades correspondientes y las garantías para evitar que situaciones semejantes vuelvan a repetirse.
Beto Granados enfrentó una coyuntura en la que la comunicación con la ciudadanía, la prevención y la coordinación operativa adquirieron especial relevancia. Informar a tiempo, orientar a la población y contribuir al restablecimiento de la ciudad son responsabilidades de gobierno que deben cumplirse, pero también evaluarse con resultados.
P. D. Porque en Matamoros, como en cualquier ciudad que enfrenta una contingencia de seguridad, la prioridad debe ser siempre la misma: proteger la vida, salvaguardar el patrimonio y devolverle la tranquilidad a las familias.