EN PARTIDA DOBLE
Alejandro Mares Berrones
Al exalcalde de Matamoros, Mario Alberto López Hernández, vuelve a rondarlo el tema de los ranchos. Ahora, la información catastral que se pone bajo la lupa apunta a siete parcelas ubicadas a la salida de la carretera a Ciudad Victoria, con una superficie conjunta cercana a los 100 mil metros cuadrados y un valor reportado de apenas 2.08 pesos por metro cuadrado.
De acuerdo con los datos que se señalan en los registros catastrales, se trata de los predios identificados con las claves 22330881, 22330882, 22330886, 22330887, 22330888, 22330889 y 22330891, clasificados como terrenos agrícolas.


En los documentos referidos aparecen 32 copropietarios, entre ellos el exalcalde y su esposa, Marsella Huerta Sosa, además de personas vinculadas al ámbito educativo, incluidos algunos maestros del Tecnológico de Matamoros.
La relación de nombres es extensa: Alejandro Villafañez Zamudio, María Socorro Coronado Reyes, Gabino Pérez Castro, Juan José Treviño Hinojosa, Juan de la Cruz Ramírez Paz, Paula Arriaga Álvarez, Genaro Briones Zapata, Zenón Muñoz Morales, Francisco Javier Ávalos Ávalos, Salvador Hugo Salinas López, José Inés Linares Palacios, José Raúl Muñoz Morales, José Alberto Vázquez Romero y Pedro Oropeza Sandoval, entre otros.
También figuran San Juan Méndez Macías, Lucio Orozco Guerrero, Jesús Javier Flores Pérez, Salvador Jiménez Ibarra, Jorge Abraham Hernández Marroquín, Reynulfo Vega Marín, Domingo Ángel Barrientos Rodríguez, Alberto Torres Salinas, Ovidio Villafranca Leyva, Roberto Vela Layton, Juan Antonio Contreras Garza, Sandra Luz Muñoz Morales, Edmundo Rodríguez Calixto, Alejandro Salazar Mejía, María Teresa Castañeda Aguilar, Guillermo Raúl Villasana Velázquez y Cecilia Guadalupe Barrientos Rodríguez.
La pregunta no es solamente quiénes aparecen en la lista, sino cuánto pagaron realmente por los terrenos y bajo qué condiciones los adquirieron.
Si las siete parcelas suman alrededor de 100 mil metros cuadrados, una multiplicación sencilla permite dimensionar el dato: a 2.08 pesos por metro cuadrado, el valor de referencia ascendería a aproximadamente 208 mil pesos por la superficie total.
El valor catastral no necesariamente equivale al precio de compraventa ni al valor comercial de un inmueble. Para conocer la verdadera dimensión de la operación, es indispensable revisar las escrituras, las fechas de adquisición, los porcentajes de copropiedad y los valores asentados en cada transacción, ya saldrá a la luz, toda esa información, pero además se lo vamos a preguntar al regidor Alejandro Villafañez, cómo fue que se hizo esa transacción, no dudamos que él, aclarará el asunto.

EN CONTRAPARTIDA, con esta información, ya son dos ranchos que se le conocen a Mario López, “La Borrega Corrupta”; el otro lo tiene en San Benito, Texas.
El propio exalcalde habría contado que su abuelo llegó a tener siete ranchos y que terminó perdiéndolos, una historia familiar que, según esa versión, habría marcado su relación con este tipo de propiedades.
Sin embargo, más allá de ese anécdota, lo verdaderamente importante es la documentación: quién compró, cuánto pagó, qué porcentaje posee cada copropietario y cuál es el origen de los recursos empleados.
Porque adquirir terrenos en copropiedad no constituye, por sí mismo, una irregularidad. Lo que merece explicación pública, si existen elementos que lo justifiquen, es cualquier diferencia relevante entre el precio pagado, el valor registrado y las condiciones reales de la operación; porque el evadir el pago del predial, también es corrupción.
P. D. ¿Cómo le hicieron Mario López y sus copropietarios para adquirir siete parcelas que, según los reportes citados, tienen un valor catastral de apenas 2.08 pesos por metro cuadrado?; ¿fue una oportunidad inmobiliaria extraordinaria o existen condiciones de la operación que todavía no se conocen?; ya lo aclara el Doctor Villafañez, a quien entrevistaremos, si es que lo permite.





