EN PARTIDA DOBLE
Alejandro Mares Berrones
*Lógico que Cabeza de Vaca, solo cumplió con un protocolo de “lealtad” en México, y mientras no renuncie a la nacionalidad norteamericana ante las autoridades de los EU, él seguirá siendo tan norteamericano como una hamburguesa del whataburger.
Ricardo Monreal se lo dijo: “no debiste ser gobernador de Tamaulipas”, quizá el morenista se refería a que Francisco Javier García Cabeza de Vaca, es ciudadano norteamericano, nacido en McAllen, Texas, el 17 de septiembre de 1967 y quien, se formó en las escuelas y universidades de los Estados Unidos de América, solo que por tratarse de ser hijo de padre o madre mexicanos, tiene derecho, según la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, a la doble nacionalidad.
Pero, para postularse a un cargo de elección popular, tenía que renunciar, en este caso a la nacionalidad extranjera, porque en el artículo 33 de nuestra Ley Suprema, se establece que “los extranjeros no podrán de ninguna manera inmiscuirse en los asuntos políticos del país”.
Hay que recordar que el numeral 30 de nuestra Carta Magna, explica que la nacionalidad mexicana se adquiere por nacimiento y por naturalización, y menciona los supuestos en que se da la doble nacionalidad. Que nació, producto de la reforma de 1997, al artículo 32 constitucional, que es un derecho que otorga a los mexicanos poseer otra nacionalidad.
Sin embargo, ese mismo artículo, en su segundo párrafo, dice que el ejercicio de los cargos y funciones para los cuales, por disposición de la Constitución General, requiera ser mexicano por nacimiento, “se reserva a quienes tengan esa calidad y no adquieran otra nacionalidad”.
Nuestra Constitución no les prohíbe a los ciudadanos naturalizados o con doble nacionalidad, postularse a un cargo de elección popular, solo que tendrían que renunciar a la otra nacionalidad y es aquí donde entra la Ley de Nacionalidad.
Y la citada ley, es muy clara según lo dice su artículo 17, primer párrafo: “Los mexicanos por nacimiento a los que otro Estado consideré como sus nacionales, podrán solicitar a la Secretaría (de Relaciones Exteriores) el certificado de nacionalidad”.
Y agrega que para los efectos que establece el artículo 16 de la Ley de Nacionalidad, que reza: “Cuando pretendan acceder al ejercicio de un cargo o función para el que se requiera ser mexicano por nacimiento y que no adquieran otra nacionalidad”.
Para ello, (artículo 17, segundo párrafo) formularán RENUNCIA EXPRESA A LA NACIONALIDAD, que les sea atribuida, a toda sumisión, obediencia y fidelidad a cualquier Estado extranjero, especialmente aquel que atribuya la otra nacionalidad, a toda protección extraña a las leyes y autoridades mexicanas y a todo derecho que los tratados o convenciones internacionales concedan a los extranjeros.
“Así mismo, protestarán adhesión, obediencia y sumisión a las leyes y autoridades mexicanas y se abstendrán de realizar cualquier conducta que implique sumisión a un Estado extranjero”.
EN CONTRAPARTIDA, ya con este contexto, de acuerdo al certificado de nacionalidad mexicana por nacimiento número 0688, otorgado el 23 de julio de 2001, por Rocio M. Rodríguez Limón, entonces Subdirectora de Nacionalidad y Naturalización de la Secretaría de Relaciones Exteriores, según el expediente ASJ/521.12/EUA1/10422/01, se deduce, como ahí mismo aparece que Francisco Javier García Cabeza de Vaca, renunció a la nacionalidad extranjera.
En el documento se lee, lo siguiente:
“Al efecto renuncio a toda sumisión, obediencia y fidelidad a cualquier Estado extranjero: especialmente al de los Estados Unidos de América, a toda protección extraña a las leyes y autoridades mexicanas…y me comprometo abstenerme de realizar cualquier conducta que implique sumisión a un Estado extranjero…”.
Dicha renuncia de Cabeza de Vaca a su nacionalidad extranjera, quedó registrada ante la fe pública del notario número 96, Everardo Alanís Guerra, quien tiene su oficina en Monterrey, Nuevo León y cuya certificación quedó en el acta fuera de protocolo del libro de control del citado fedatario con los siguientes datos: Acta 096/122,281/24.
Tal parece que Cabeza de Vaca, le apostaba a que como nació en Estados Unidos de América, el brazo de la justicia mexicana no lo iba alcanzar, creía que el Tío Sam y “Papi Donald”, lo protegerían y ya está sintiendo los grilletes en sus manos, por lo que siempre ha tratado de hacerse la víctima de que es perseguido político del gobierno mexicano.
Hasta ahorita, le había funcionado a Cabeza de Vaca esconderse en los Estados Unidos de América, su país de origen, el cual conoce como la palma de su mano; pero al momento de que le salga la orden de extradición, y sea buscado por la Interpol, el mundo se le va hacer chiquito, más ahora que “Papi Donald” ya sabe que renunció a la nacionalidad extranjera en México, para competir por cargos de elección popular, en donde se enriqueció.
Lógico que Cabeza de Vaca, solo cumplió con un protocolo de “lealtad” en México, y mientras no renuncie a la nacionalidad norteamericana ante las autoridades de los EU, él seguirá siendo tan norteamericano como una hamburguesa del whataburger.
P. D. Marco Rubio, ha dado el visto bueno a Claudia Sheinbaum Pardo, para que el Gobierno Mexicano solicite la extradición de Francisco Javier García Cabeza de Vaca y sea juzgado en México por los delitos que se le acusan.