Cuando José Alberto “Beto” Granados Fávila, asumió el 1 de octubre de 2024, la presidencia municipal de Matamoros, se encontró con dos situaciones muy graves: Una deuda de 180 millones de pesos y una ciudad sumida en aguas negras.
Beto Granados denunció que su antecesor Mario Alberto López Hernández, “La Borrega Corrupta”, no solo había dejado las arcas vacías, sino también una gigantesca deuda histórica de 160 millones de pesos y un drenaje colapsado de la paramunicipal Junta de Aguas y Drenaje –JAD- de Matamoros; organismo operador de agua, que el nefasto ex alcalde había prometido rescatar y no lo hizo.
En los primeros 3 meses de su gobierno, es decir, octubre, noviembre y diciembre de 2024, Beto Granados logró cumplir con los compromisos financieros gracias al apoyo del gobernador Américo Villarreal Anaya y desde esos meses a la fecha, Matamoros se empezó a transformar.

Beto Granados, le habló a su pueblo con la verdad, primero les dijo que el recibió una ciudad en completo abandono y con una deuda histórica; por lo que él haría dos grandes compromisos en su administración; el primero, el de no endeudar a Matamoros y el segundo, rehabilitar 100 caídos en los primeros 12 meses de su gobierno y aseguró: “No merecemos vivir en las condiciones en las que estamos”.
El alcalde Granados tuvo toda la razón, las calles de Matamoros estaban llenas de baches y de aguas negras, así se la dejó “La Borrega Corrupta”. Hoy a 15 meses de gobernanza, el gobierno municipal, con apoyo del estato se han rehabilitado 207 caídos, o lo que es lo mismo drenaje colapsado y este año 2026 se van a rehabilitar 100 más, por lo menos.
Matamoros, ya no es la “ciudad cuachenta”, que dejó “La Borrega Corrupta”, hoy se tiene rumbo y dirección; pero la JAD continua teniendo su problemática interna, el mismo alcalde Granados ha dicho que solo el 33 por ciento de los usuarios pagan el recibo de consumo de agua, existe 67 por ciento que no pagan, esto hace que el organismo tenga problemas de liquidez, porque todo lo que entra, se gasta en sueldos, prestaciones de los empleados del sindicato y de confianza, consumo de energía eléctrica, pago de impuestos y químicos para las plantas potabilizadoras, que purifican o limpian el agua que llega a los hogares de los matamorenses.
A la JAD, no le quedan recursos propios para invertir, pero desde la llegada de Beto Granados a la alcaldía las cosas cambiaron, apoyado siempre por el gobernador Américo Villarreal, podríamos decir que ahora sí existe un verdadero rescate de la Junta de Aguas y Drenaje.
EN CONTRAPARTIDA, el pasado viernes, estuvo en Matamoros, el secretario de Recursos Hidráulicos para el Desarrollo Social, Raúl Quiroga Álvarez, quien en compañía del alcalde Beto Granados y del Gerente General de la JAD, Marco Antonio Hernández Acosta, supervisó los avances en los trabajos de rehabilitación de la Planta Potabilizadora Número 1 de esta ciudad, en la que se han invertido 73 millones de pesos, provenientes del Programa de Devolución de Derechos (PRODDER).
También, Quiroga Álvarez, supervisó la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Oeste de Matamoros, donde verificó los trabajos de rehabilitación del sistema de rebombeo, la intervención en tramos del emisor principal y el funcionamiento de las celdas de sedimentación, obras que permitirán conducir de manera adecuada las aguas residuales hacia la planta de tratamiento.
Y usted querido lector, se ha de preguntar y que con todo esto, pues muy sencillo, si Matamoros hubiera continuado como lo dejó “La Borrega Corrupta”, la imagen de la ciudad estaría por los suelos; hoy nuestro “Matamoros Querido” como decía Rigo Tovar, ya brilla positivamente, las inversiones llegan, las maquiladoras reinvierten y se amplían, las cadenas comerciales y de autoservicio, se siguen instalando e incluso ya se anunció que un prestigiado hospital de alta especialidad privado va a operar en Matamoros.
Queda claro que durante estos 15 meses de gobierno de Beto Granados los servicios hidrosanitarios han mejorado considerablemente para el bienestar de las familias de nuestra ciudad y lo más importante, la salud de los matamorenses ha mejorado, según los resultados de la semana epidemiológica de la Secretaría de Salud de Tamaulipas, que preside el doctor Vicente Joel Hernández Navarro, y estos son los datos de su reporte:
En el 2022 Matamoros tuvo mil 27 casos de Fiebre Tifoidea, en el 2025 solo se tuvieron 91 padecimientos de esa enfermedad. La medición aplica para ese mismo año (2022), pero ahora en Intoxicación Alimentaria Bacteriana, fecha en la que se presentaron 62 casos, con una disminución del 50 por ciento en el 2025 con solo 31 padecimientos registrados.

En Amebiasis Intestinal, en el 2022 se presentaron 150 casos y para el 2025 solo se tuvo de esta enfermedad solo 89 padecimientos. Estas enfermedades van a la baja y esto es gracias a que en 15 meses del gobierno de Beto Granados se han reparado 207 caídos, rehabilitado una Planta Potabilizadoras y las dos Plantas Tratadoras de Aguas Residuales (PTAR), que son de suma importancia estratégica, ya que estas tratan las aguas negras.
Estos resultados se han traducido en mejores condiciones de salud para los matamorenses. El saneamiento de Matamoros debe de continuar, de nada nos sirven las obras de relumbrón, si por las calles de nuestro pueblo circulan aguas puercas como la había dejado Mario López.