Las guerras, la falta de inversión y los aranceles son las principales razones para pensar en una recesión próxima.
Alejandro Tovar
Como ocurrió en los años de la ‘Gran Depresión de 1929-1932’, la Larga Depresión de 1873 que duró décadas en Europa y EE. UU., el período de 1975 ligado a la crisis del petróleo, dentro de las últimas siete décadas, hubo cuatro grandes recesiones: 1982, 1991, 2009 (Gran Recesión por la crisis subprime), y la pandemia de COVID-19 en 2020, que causó la peor recesión desde 1930, con caídas en el PIB en casi todos los países.
El integrante de la UNSEN, Lauro Peña, afirmó que en 2026 los gobiernos ya deben estar implementando estrategias para mitigar los daños que se avecinan: una recesión inminente.
“La situación no solo es difícil en las maquiladoras, sino también en el sector del abarrotes. Nuestro dinero se gasta en gastos, proveedores y utilidades, lo que nos obliga a reducir personal”, expresó.
También señaló que la situación se complica aún más porque el gobierno no está prestando la atención necesaria: “No se invierte en remodelación, infraestructura ni mantenimiento; sería fácil invertir en estos ámbitos para generar empleos y que el dinero circule en beneficio de todos”, añadió.
Asegura que esta situación aumentará el negocio informal, la violencia y la ruina, y hace un llamado a los gobiernos para que trabajen en soluciones posibles y las conviertan en realidad.