Aunque hayas tomado poco, no vale la pena arriesgar tu seguridad ni la de quienes comparten la calle contigo. Las demás personas no tienen por qué pagar las consecuencias de una decisión que podemos evitar.
Recuerda: una imprudencia al volante puede cambiar una vida en segundos.
Beto Granados#ConductorDesignado#MatamorosResponsable