EN PARTIDA DOBLE
Alejandro Mares Berrones
Con la participación del catedrático de la Universidad de Nueva York, Jonathan Haidt, psicólogo social y autor de “La generación ansiosa” y del ingeniero mexicano Arturo Béjar, exdirectivo de seguridad en Meta y experto en seguridad digital; la conferencia mañanera del 3 de agosto de 2026, tocó un punto neurálgico: El impacto de las redes sociales en la salud mental en niñas, niños y adolescentes.
Sin duda, la explicación que dieron el científico y el experto, va a cambiar en el corto plazo la política digital de México, donde se tendrá que realizar un diagnóstico técnico y diseña una propuesta regulatoria nacional, para que no solo en las escuelas públicas básicas y me atrevo a decir que de nivel medio superior también, se debería de restringir el uso del celular u otros aparatos tecnológicos como tablets.
El diagnóstico de Jonathan Haidt, puntualizó que el juego libre en el mundo real, fue sustituido por una “infancia basada en pantallas”, desencadenando una crisis global de salud mental en niñas, niños y adolescentes.
México requiere de un cambio radical; no es la idea censurar o prohibir contenidos, sino intervenir en el diseño y las funcionalidades de las plataformas; ejemplificó el caso de Indonesia, donde ya los menores no pueden interactuar en las redes sociales e internet con desconocidos.
Jonathan Haidt, recomendó tres acciones: Retrasar el uso de pantallas en menores de dos años; de los teléfonos inteligentes propios hasta después de los 6 años y establecer los 16 años como la edad mínima legal para abrir cuentas en redes sociales y puso otro ejemplo, el de Australia.
“El debate ya no es sobre una simple correlación”, sino una causalidad probada e incluso estudios internos filtrados de Meta confirman que desconectar a los jóvenes de redes por una semana reduce drásticamente los niveles de depresión y ansiedad”.
La otra sugerencia fue la de Arturo Béjar, experto en seguridad digital quien presentó datos duros basados en ingeniería de software y su experiencia dentro de Silicon Valley, desmitificando la seguridad en plataformas supuestamente familiares.

Calificó la función scroll infinito como un mecanismo diseñado deliberadamente para eliminar las pausas naturales de navegación, obligando al cerebro en desarrollo a consumir contenido de forma compulsiva y prolongada.
Advirtió que incluso servicios dirigidos a menores, como YouTube Kids, están estructurados bajo sistemas de recomendación para maximizar el tiempo de retención en pantalla, normalizando hábitos de consumo prolongados que facilitan la posterior transición a plataformas más agresivas.
Este experto, presentó una investigación masiva (de más de 240,000 usuarios) para evidenciar los peligros reales semanales a los que se enfrentan las y los adolescentes en Instagram:
Dijo que uno de cada 5 reportó que el contenido afectó negativamente la percepción de su cuerpo; 1 de cada 8 recibió acoso sexual por parte de desconocidos; 1 de cada 11 estuvo expuesto a publicaciones explícitas sobre autolesiones o suicidio.
EN CONTRAPARTIDA, La presidenta Claudia Sheinbaum, dijo que no implementará censuras o prohibiciones unilaterales, solo se va a construir una política de Estado preventiva, consensuada y regulatoria.
Dio a conocer que el 70% de las madres y padres de familia en México están a favor de retirar o restringir los teléfonos inteligentes durante toda la jornada escolar; sería una buena medida, pero para ello se van a realizar foros de discusión en todas las entidades del país.
Con estas acciones el gobierno federal “está tomando al toro por los cuernos”, porque el uso compulsivo de pantallas, principalmente el celular ya es un problema de salud pública.