-Cierran Johnson Controls y Tyco; más de 2,500 trabajadores afectados
Alejandro Tovar
Más de 2,500 trabajadores de las empresas Johnson Controls y Tyco enfrentan un futuro incierto tras el anuncio del cierre gradual de sus operaciones en esta ciudad fronteriza, en un contexto de crisis generalizada en la industria manufacturera local.
Mientras que Tyco ya inició la liquidación de su personal con el pago del 100 por ciento de las prestaciones conforme a la ley, en Johnson Controls persiste la falta de información oficial sobre el proceso que seguirán más de mil obreros que aún se mantienen en la planta.
Una fuerte incertidumbre se vive entre los trabajadores de ambas compañías, pertenecientes al mismo corporativo, luego de que se notificara el cierre progresivo de sus operaciones en Matamoros, lo que implica la afectación directa de más de 2,500 fuentes de empleo. De acuerdo con información recabada, alrededor de 1,000 empleados laboran en la planta de Johnson Controls, mientras que cerca de 1,400 trabajan en Tyco.
En el caso de Tyco, la empresa ya comenzó a liquidar a la totalidad de su personal, ofreciendo el pago completo de las prestaciones laborales y finiquitos conforme a la legislación mexicana, lo que ha permitido a los trabajadores tener mayor certeza sobre su salida.
En contraste, en Johnson Controls aún no se define de manera pública y oficial el esquema de liquidación, ni las alternativas de recolocación o continuidad, por lo que cientos de obreros permanecen en la planta a la espera de acuerdos entre la empresa y las autoridades laborales.
Este cierre se suma a una serie de acciones y conflictos laborales que han golpeado a la industria maquiladora de Matamoros en los últimos años, donde se han perdido miles de empleos por la salida o quiebra de empresas vinculadas al sector autopartes y manufactura. El Sindicato de Jornaleros y Obreros Industriales ha señalado que, en un periodo de seis años, el cierre de al menos cinco empresas ha significado la pérdida de alrededor de 25 mil plazas en la ciudad, aunque algunas se han logrado recuperar parcialmente.
A nivel estatal, la situación ha encendido focos rojos: reportes empresariales estiman que solo en el primer trimestre de 2026 se han perdido más de 10 mil empleos en maquiladoras de Tamaulipas, mientras organizaciones como Coparmex han advertido que la crisis de la manufactura podría alcanzar hasta 15 mil empleos perdidos por el cierre de diferentes fábricas.
Estas salidas generan preocupación en sectores como la construcción y el comercio local, que ven frenado el arribo de nuevas inversiones que pudieran compensar la reducción del empleo formal.
En otros casos recientes, como los de Tridonex y Trico también ligados a corporativos extranjeros en proceso de quiebra– las autoridades han reportado que únicamente cerca del 15 por ciento de unos 4,000 trabajadores afectados han logrado ser recolocados en otras actividades laborales, sin que exista, hasta el momento, un pago compensatorio generalizado para el resto.
La experiencia de estos conflictos incrementa la preocupación entre las familias matamorenses, que temen que el cierre de Johnson Controls y Tyco derive en condiciones similares para su base trabajadora.
Desde el Gobierno de Tamaulipas, la Secretaría del Trabajo ha mantenido seguimiento a los conflictos laborales en la región norte, señalando que la quiebra o reestructura financiera de corporativos en Estados Unidos ha detonado una cadena de cierres y paros técnicos en maquiladoras locales.
En casos anteriores, se ha enfatizado que la permanencia de los empleados en las plantas suele ser voluntaria mientras no se presente una demanda formal, pero se ha subrayado que los patrones deben privilegiar el cumplimiento de obligaciones laborales por encima de cualquier otro compromiso empresarial.
En este contexto, el anuncio del cierre de Johnson Controls y Tyco representa uno de los mayores impactos laborales recientes en Matamoros, afectando a cientos de familias que dependen de estos ingresos y aumentando la presión sobre los servicios de empleo y la economía local.
Los empleados esperan que en los próximos días la empresa y las autoridades laborales den a conocer información oficial que brinde certeza sobre el futuro de quienes aún permanecen laborando, así como posibles esquemas de liquidación o reubicación en otras plantas de la región.