EN PARTIDA DOBLE
Alejandro Mares Berrones
El fin de semana, empezó a circular una mentira en medios nacionales, el primero en darlo a conocer fue el diario Reforma, que aseguraba que un funcionario “directivo” del gobierno municipal de Matamoros, Tamaulipas, había sido capturado con droga en Texas, Estados Unidos. Inmediatamente, a esa publicación se sumaron otras, como Aristegui Noticias, en donde endosaban un acto meramente individual y personalísimo de un individuo (Luis Garduño Castañeda) como responsabilidad, no solo de un gobierno municipal, sino que también se lo etiquetaban malévolamente a su alcalde Beto Granados. Todo terminó en infundios y falsedad oscura; los hechos con documentos fieles contrarrestaron los bulos de los difamadores.
No es la primera vez, que a través de publicaciones buscan relacionar al alcalde de Matamoros, Alberto “Beto” Granados, con grupos del crimen organizado; pero ni en los Estados Unidos, ni en México, existe una sola prueba, denuncia formal o investigación oficial que sustente esos señalamientos. Todos esos medios se fueron de bruces, al no verificar la información con certeza; además ante la ley, cada persona responde por sus propios actos.
El fin de esa desinformación, era causar daño, no solo al gobierno de Matamoros, principalmente al alcalde y a diferencia de las pasadas publicaciones, ahora esa propaganda negra, vino de la cúpula mediática, de los medios nacionales, “salieron todos en bola” repitiendo cada uno la misma “noticia”, el mismo bulo, el mismo contexto y con las mismas líneas discursivas: se olvidaron de la ética periodística.
Así que los asesores en Mercadotecnia Política y Comunicación del alcalde Beto Granados, -que ya demostraron que Garduño dejó de trabajar desde diciembre de 2025 y que en los primeros días de enero firmó su finiquito e incluso laboraba para una agencia de autos llamada Charlie Clark del Valle de Texas-; se deberían de preguntar, indagar e investigar, quien(es) están atizando a los medios nacionales, para que difundan información tergiversada, falsa, maliciosa y sin verificar.
En la Fiscalía General de la República (FGR), no existe carpeta de investigación abierta contra Beto Granados por delincuencia organizada; en la UIF/SHCP, tampoco le ha congelado sus cuentas ni reportes de operaciones inusuales ligados al alcalde Granados; en Tamaulipas, el gobernador Américo Villarreal Anaya ha mantenido coordinación directa con este presidente municipal en materia de seguridad, sin señalamientos de por medio y en los Estados Unidos, no existe ninguna investigación criminal en su contra.
Entonces, la otra pregunta que se deben hacer los asesores del presidente municipal de Matamoros es: ¿Cuál es la mano que mece la cuna de los medios nacionales, que insisten en vincularlo con el narco?; porque si hubiera indicios reales, por ley tendrían que existir registros públicos. No los hay.
EN CONTRAPARTIDA, los ataques mediáticos del pasado, comparados con las publicaciones más recientes, comparten el mismo modus operandi, es el mismo padrón de bulos; eso no es periodismo ni denuncia: es guerra sucia digital y alguna mente perversa que desea la alcaldía de Matamoros, está detrás de ello; sobre todo porque recientemente la propia dirigente de Morena en el estado de Tamaulipas, Lupita Gómez, aseguró que Granados podría participar para la reelección; con esa declaración, prácticamente “lo puso de tiro al blanco”, pues en política, solo hay que sacar la cabeza cuando llegue el momento, no antes.
El otro enfoque que también pudiera estar ocurriendo, es que el alcalde Granados, desde el año pasado, empezó a dar de baja a funcionarios nefastos que cayeron en actos de extorsión, principalmente contra comerciantes y lo más reciente fue “el castigo” a elementos de Tránsito y Vialidad que abusaron de su autoridad contra la ciudadanía, algunos fueron cesados, incluyendo al director, es más la jefatura de esta dependencia, todavía está acéfala. Hay que decirlo, cuando se golpea a la autoridad municipal con mentiras, se debilita la coordinación entre los 3 niveles de gobierno y se genera desconfianza ciudadana. Los únicos que ganan con eso son los grupos delictivos, porque necesitan un gobierno deslegitimado para operar con más facilidad y Granados ha sido valiente al enfrentar a los grupos fáticos.
La postura de Granados contra la extorsión, es firme y ha señalado públicamente que su administración trabaja en coordinación con SEDENA, Guardia Nacional y Guardia Estatal. En lo que va de su administración, Matamoros ha sido sede de mesas de seguridad regionales y ha entregado equipamiento a Protección Civil, Bomberos, Tránsito y cuenta con la Policía de Proximidad con recursos revisados por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública. Todo auditable y que cualquier ciudadano lo puede consultar en la página de transparencia.
Vincular sin pruebas a un alcalde y a su gobierno con el narco es un delito: se llama difamación. Pero además es una estrategia vieja para desestabilizar municipios fronterizos. Matamoros no puede regresar a la época donde el rumor valía más que la denuncia formal. La crítica periodística y política a cualquier gobierno debe ser sana y necesaria. La mentira, no. Si hay algo que señalar, que se haga ante el MP con documentos, con datos de prueba, no con bulos o Face News.
Beto Granados fue electo para gobernar, no para defenderse de chismes. Y Matamoros necesita resultados como los que ha dado este alcalde, rescatando los espacios públicos y deportivos, resolviendo los graves problemas de drenaje que le dejaros gobiernos corruptos del pasado, no bulos que buscan manipular la opinión pública mediante la repetición constante de mentiras, con la única intención de crear “una ilusión de verdad”; a través de un incesante bombardeo de mensajes falsos, con la intensión de desinformar, generar alarma social, para que la gente acepte esa falsedad como verdadera y obtener un beneficio o dañar a terceros, como el caso en mención: ¿Por qué los actos de Luis Garduño Castañeda, tendrían que ser responsabilidad del alcalde Beto Granados o de su gobierno?.
P. D. “Una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad”, esta frase se le atribuye Joseph Goebbels, Ministro de Propaganda y Manipulación de Adolfo Hitler; eso, es lo que tratan de hacer contra Granados: ¿Quién es el maestro o maestra de la manipulación, que pretende descarrilar el tren de Beto?.