EN PARTIDA DOBLE
Alejandro Mares Berrones
*La también periodista, aseguró que se vive una violencia estructural sistémica, en un estado narco-político; donde en el sexenio de AMLO, se asesinó a cinco mujeres periodistas.

Para Alma Karla Sandoval Arizabalo, ejercer el periodismo feminista, significa narrar desde la dignidad y siempre a favor de los derechos humanos de las mujeres: “necesitamos a los periodistas hombres hablando de esto; porque es justicia social a secas, ¡todos deberíamos ser feministas!”.
La escritora, poetisa y periodista, premio nacional de periodismo, entre otros logros; el pasado 7 de febrero, impartió una importante conferencia en la Septien García, en la clase que imparte la maestra Verónica Veloz Valencia donde recalcó que en México a las mujeres periodistas se les acosa desde los lugares de trabajo.
“Estamos trabajando con el enemigo”. Aseguró, que el 27 por ciento de las agresiones contra mujeres periodistas, son precisamente en sus centros de trabajo e incluso por los mismos dueños de los medios de comunicación.
El 20 por ciento de las agresiones que reciben las mujeres periodistas, son por parte de los agentes del estado, puso de ejemplo el caso de María de Lourdes Maldonado López, quien acudió a la mañanera del 26 de marzo de 2019 y le dijo de frente al entonces presidente Andrés Manuel López Obrador: “¡Temo por mi vida!”.
María de Lourdes, encaró a AMLO y le pidió ayuda, por las amenazas que había recibido, a consecuencia del laudo laboral que desde hace 6 años mantenía con la televisora de Jaime Bonilla, en esa fecha senador por Morena. Poco después, López Obrador apoyó a Bonilla para que se convirtiera en gobernador de Baja California.
El 23 de enero de 2022, la periodista fue asesinada en Tijuana de un tiro; la jueza de esa entidad, Leticia Larrañaga Vizcarra, sentenció al autor material del crimen, Julián Guillermo Castro Garzón, a 24 años de prisión por homicidio calificado y a sus cómplices Erick Eduardo Contreras Ramos y Kevin Alberto Villarino Hernández, solo tuvieron una condena de 20 años, como coautores del delito.
Alma Karla Sandoval Arizabalo, se colocó sus lentes color violeta y agregó que en el sexenio de AMLO, fueron asesinadas 5 mujeres periodistas. Otro caso fue el de Norma Sarabia Garduzo, quien el 11 de junio de 2019, fue asesinada a balazos, por dos sujetos que llegaron en una motocicleta, cuando entraba a su casa en Huimanguillo, Tabasco.
María Elena Ferral Hernández, el 30 de marzo de 2020, murió en un hospital, después de haber sido atacada con arma de fuego en las calles de Papantla, antes del atentado había denunciado amenazas por parte de un político del PRI, en el estado de Veracruz.
Otro de los casos, fue el de Yessenia Mollinedo Falconi y Sheila García Olivera, quienes fueron asesinadas el 9 de mayo de 2022, en Cosoleacaque, Veracruz.

EN CONTRAPARTIDA, pese a los esfuerzos por prevenir la violencia y la discriminación contra las mujeres, los mecanismos de protección federal y estatal, que consisten en el botón de pánico, reubicación y escoltas, no han sido adaptados a las necesidades de las mujeres, falta perspectiva de género y paridad.
Alma Karla, dijo que es allí “donde la puerca tuerce el rabo” entre las autoridades federales y estatales por la falta de coordinación y colaboración; porque se trata de una violencia estructural sistémica, de un estado narco-político, de un sistema sexista, que se ha convertido en caldo de cultivo, con tejidos desgarrados y podridos, “no alcanzamos a tejer ese tejido social nuevamente”.
Puso de ejemplo, el actuar de Samuel García, gobernador de Nuevo León, que como Poncio Pilatos, se lava las manos diciendo: “esto no nos toca a nosotros y lo manda al gobierno federal”.
“No se puede desestimar ningún tipo de amenaza. No vale nada que como mujer periodista, vayas a pedir ayuda al presidente de esta nación o el poderoso que se convierta en gobernador: ¡te van a mandar matar!”.
Alma Karla, siguió hablando con sus lentes color violeta bien puestos, mencionó la alta incidencia de agresiones digitales que actualmente sufren las mujeres en las redes sociales, donde quedan en la impunidad, ante la falta de protección por parte de las autoridades.
Recalcó que las mujeres periodistas son doblemente amenazas y se les exige el triple y además faltan mecanismos de protección laboral: “Según la ONU, no solo existen techos de cristal, también suelos resbalosos y pegajosos; por eso es importante que las cuotas de género no desaparezcan”.
Agregó que en el “Periodismo Violeta” se han implementado algunas medidas, como la Guía Jurídica para Mujeres Periodistas y la Guía de Protección y Prevención de la Violencia, otros esfuerzos como estar en constante comunicación con la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW).
La CEDAW, es un tratado internacional de las Naciones Unidas, adoptado desde 1979, que busca eliminar la discriminación y promover la igualdad de género en todos los ámbitos; la promoción y defensa de las mujeres a nivel global.
La conferencista dijo que los periodistas son los buscadores de preguntas, que abren las cajas negras de las políticas públicas, por lo que se tiene que utilizar un lenguaje preciso: “el asesinato de una mujer es un feminicidio; una agresión sexual, es una violación, requerimos más educación digital y legal”.
Se autopreguntó: “¿qué hacer?, fortalecer las redes de apoyo, porque el feminismo no es capucha negra, no es lesbianismo, no somos cifras, no somos daños colaterales, falta mucha educación y mucho que informar con más dignidad, ese es el periodigno feminista”.
“El periodigno feminista no es excluyente, no es separatista, hay que entender también eso, porque la violencia de género también la sufren los hombres, existen mujeres violentando mujeres y algunas otras llegan hacer gobernadoras y actúan peor que un macho”.
Por último, vaticinó que el buen periodismo va permanecer: “La coherencia humana va a prevalecer de alguna manera y hay que decir las cosas como son”.